El refugio Adopciones Quilmes anunció que no recibirá nuevos animales “de manera indefinida” como consecuencia de una profunda crisis económica que pone en riesgo su funcionamiento, en un contexto general marcado por el ajuste y el deterioro del poder adquisitivo.
La organización comunicó la decisión a través de sus redes sociales, donde explicó que la medida responde a la imposibilidad de sostener la estructura actual. “Hoy no podemos seguir incorporando animales cuando los que ya están dependen de nosotros para comer y recibir atención médica. Hacerlo sería irresponsable”, señalaron.
Deuda millonaria y costos en aumento
Según detallaron, el refugio enfrenta una deuda cercana a los 10 millones de pesos, lo que compromete seriamente la continuidad de servicios básicos como la atención veterinaria y la provisión de alimentos.
El escenario se da en medio de un fuerte incremento de costos y una caída en las donaciones, dos variables directamente impactadas por la crisis económica que atraviesa el país bajo el gobierno de Javier Milei. La suba de precios en insumos esenciales y la pérdida de ingresos de las familias redujeron notablemente la capacidad de colaboración de la comunidad.
Prioridad: sostener a los animales ya rescatados
Desde el refugio remarcaron que la prioridad absoluta será garantizar el bienestar de los animales que ya están bajo su cuidado, muchos de los cuales llevan años esperando ser adoptados.
En ese sentido, informaron que los nuevos casos serán derivados a una cuenta secundaria de difusión, donde se compartirán situaciones urgentes fuera del espacio, pero sin posibilidad de ingreso.
Un síntoma de la crisis social
El cierre del ingreso de animales expone una problemática más amplia: el impacto del ajuste económico sobre organizaciones comunitarias que sostienen tareas esenciales sin apoyo estatal. En este contexto, los refugios —que dependen casi exclusivamente de donaciones— quedan particularmente expuestos.
Llamado a la comunidad
Frente a este panorama, desde Adopciones Quilmes convocaron a la comunidad a colaborar con aportes económicos y a participar en actividades solidarias como rifas y caminatas. También pidieron comprensión ante la decisión y advirtieron que no responderán solicitudes de ingreso hasta nuevo aviso.
La situación refleja cómo la crisis económica no solo afecta a las familias, sino también a redes solidarias fundamentales, que hoy ven limitada su capacidad de respuesta ante una demanda creciente.