El presidente argentino participó de la cumbre del Mercosur en Foz de Iguazú y posó en la tradicional foto de familia, una postal que dejó expuesta la frialdad del vínculo con Brasil en medio de las tensiones por el acuerdo con la Unión Europea.
Javier Milei formó parte este sábado de la foto oficial de la cumbre del Mercosur, realizada con las Cataratas del Iguazú como escenario, en un encuentro que volvió a poner en evidencia el clima frío entre los mandatarios de las dos principales economías del bloque regional.
La cumbre, que comenzó minutos después de las 9.30 en Foz de Iguazú, reunió a los presidentes del Mercosur con un objetivo central: definir una postura común frente a las demoras de la Unión Europea para concretar el acuerdo de libre comercio que se negocia desde hace más de dos décadas.
Una imagen que reflejó tensiones políticas
La postal grupal dejó ver la escasa sintonía entre Milei y su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. El saludo entre ambos fue estrictamente protocolar, sin gestos de cercanía ni intercambio distendido. La distancia física se mantuvo durante toda la previa al inicio formal del encuentro.
Mientras Lula conversaba animadamente con Santiago Peña (Paraguay) y Yamandú Orsi (Uruguay), Milei permaneció algo apartado, ubicado entre Peña y el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, reforzando la imagen de aislamiento del mandatario argentino dentro del bloque.
Fastidio regional por la postura europea
Puertas adentro, el clima estuvo atravesado por el malestar de los países del Mercosur ante un nuevo aplazamiento de la firma del acuerdo con la Unión Europea, que volvió a postergarse hasta enero debido a las presiones de sectores agrícolas de Francia e Italia.
En ese contexto, el canciller paraguayo Rubén Ramírez fue contundente al fijar la postura del bloque:
“Estamos dispuestos a avanzar, entendiendo que Europa tiene sus plazos internos, pero los plazos no son infinitos”.
Agenda acotada y perfil institucional
Acompañado por el ministro Pablo Quirno, Milei se incorporó a las deliberaciones a las 9.40, inmediatamente después de la sesión de fotos frente a los saltos de agua.
La agenda del Presidente argentino en Brasil fue limitada y estrictamente institucional: no tuvo almuerzos de camaradería ni reuniones bilaterales con otros mandatarios, una señal que refuerza su decisión de concentrarse exclusivamente en el debate comercial y evitar gestos políticos adicionales durante la cumbre.
La imagen de la foto familiar, con las Cataratas de fondo, terminó funcionando como un reflejo visual de las tensiones internas que atraviesan hoy al Mercosur y, en particular, al vínculo entre Argentina y Brasil.