A menos de tres semanas de las elecciones seccionales en la provincia de Buenos Aires, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, analizó el escenario político y los desafíos que se vienen tanto para el peronismo como para la ciudadanía.
“El 7 de septiembre hay que ir a votar y el 26 de octubre también. Son dos elecciones generales, no primarias. Es la primera vez en la historia de la provincia que tenemos este esquema desdoblado”, señaló Mendoza, al remarcar la importancia de que los vecinos estén informados sobre el proceso electoral.
La jefa comunal reconoció que aún “no hay mucha claridad respecto a las fechas” y que existe cierto desencanto con la política: “Algunos dirigentes se alejaron del día a día de las familias y quedaron en la rosca superestructural, sin dar respuestas reales. Eso desgasta y aleja a la gente”.
En este sentido, Mendoza subrayó la necesidad de una autocrítica interna en el campo nacional y popular: “Tenemos un doble desafío: debatir hacia adentro y convocar a la ciudadanía a creer en la política como herramienta de transformación”.
Obras y gestión en Quilmes
La intendenta repasó parte de lo realizado durante su gestión municipal. “Me gustaría que nos recuerden no por una sola obra, sino por una en cada localidad: en Solano, el Parque de la Ciudad de los Deportes y el Natatorio Municipal; en Bernal, el Instituto de Formación Docente 83; en Don Bosco, el vivero; y en Quilmes Centro, la renovación de la plaza de la estación”, enumeró.
Sin embargo, Mendoza también mencionó proyectos pendientes debido al corte del financiamiento nacional durante el gobierno de Javier Milei, como la remodelación integral de la estación de Quilmes y la unificación del acceso sudeste, obras que permitirían generar suelo urbano y mejorar la conectividad vial.
“Espero que podamos finalizar esta obra estratégica antes de concluir nuestro segundo mandato, con ayuda del gobierno provincial y fondos propios si es necesario”, remarcó.
Mirada hacia el futuro
Mendoza aseguró que encara esta etapa con la misma energía que al inicio de su gestión: “Desde el primer día trabajo con la misma actitud. No se puede perder el sentido ni el objetivo, hay que estar todos los días con la mayor cantidad de horas posibles al servicio de los vecinos”.
De esta manera, la intendenta de Quilmes dejó en claro que el camino que propone es seguir apostando a la política como herramienta de cambio, en contraposición al desencanto social que se profundizó en los últimos años.