El centro de Quilmes atraviesa uno de los momentos más difíciles de los últimos años. La caída del consumo, los elevados costos de los alquileres y el deterioro de la actividad económica generan un escenario cada vez más complejo para comerciantes y emprendedores, con una imagen que se repite en distintas cuadras de la peatonal Rivadavia y sus alrededores: locales cerrados y persianas bajas.

Así lo expresó Claudio Denovitzer, presidente del Paseo Comercial de Quilmes, durante una entrevista en el programa radial Haro con Hache, donde analizó la situación del sector y las expectativas de cara al Día del Padre.

“Hay una cantidad impresionante de locales vacíos. Lo mismo que vieron ustedes lo vemos nosotros varias veces por día. Debe ser récord o estar muy cerca del récord”, afirmó.

El dirigente comercial vinculó esta realidad con la profunda retracción del consumo que afecta a gran parte de la economía argentina y que impacta especialmente en los pequeños y medianos comercios.

El impacto de la crisis económica

Denovitzer sostuvo que la política económica del Gobierno nacional genera consecuencias directas sobre la actividad comercial.

“Todos sabemos que estamos atravesando una crisis importante. Hay una retracción en las compras y todavía falta que algunos propietarios se ajusten a los valores actuales”, señaló.

La pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la caída del consumo interno y el aumento de los costos operativos aparecen entre las principales preocupaciones del sector, que enfrenta cada vez mayores dificultades para sostener su actividad.

Alquileres imposibles de afrontar

Uno de los factores que agravan la situación son los elevados valores de los alquileres comerciales.

Según explicó Denovitzer, muchos propietarios todavía mantienen pretensiones que resultan incompatibles con la realidad económica actual.

“Hoy hay propietarios que están entendiendo que tener un local vacío es más caro que tenerlo ocupado. Hay impuestos, tasas y gastos que seguir pagando”, indicó.

De acuerdo con su análisis, algunos locales medianos ubicados en sectores estratégicos del centro quilmeño tienen alquileres pretendidos de entre 5.000 y 7.000 dólares mensuales, mientras que los espacios de mayores dimensiones llegan incluso a valores de entre 10.000 y 20.000 dólares.

“No conozco ninguna actividad que pueda afrontar ciertos alquileres en estos momentos”, remarcó.

El avance del comercio electrónico

A la delicada situación económica se suma la transformación de los hábitos de consumo.

“El e-commerce está creciendo y es un nuevo competidor. No se le puede atribuir todo a una sola causa. La crisis y los cambios en los hábitos de consumo influyen al mismo tiempo”, explicó.

La posibilidad de comprar desde el hogar, comparar precios en segundos y acceder a promociones exclusivas modificó el comportamiento de muchos consumidores, generando nuevos desafíos para los comercios tradicionales.

Consumidores más cuidadosos

Denovitzer también describió cómo cambió el comportamiento de los clientes en su propia actividad vinculada a la panificación.

“La gente sigue viniendo, pero busca los productos más accesibles. Los artículos considerados un lujo, como las tortas o los sándwiches de miga, tuvieron una caída importante”, detalló.

Según estimó, las ventas de este tipo de productos registran actualmente una retracción cercana al 50% respecto de los niveles habituales.

Expectativas por el Día del Padre

En relación con una de las fechas comerciales más importantes del año, el titular del Paseo Comercial señaló que existe expectativa por una buena afluencia de público, aunque con cautela respecto al nivel de gasto.

“En cantidad de gente esperamos una buena respuesta. Lo que vemos es que el ticket promedio parece más bajo porque se venden productos más accesibles”, indicó.

Asimismo, destacó que las promociones bancarias y la financiación en cuotas continúan siendo herramientas fundamentales para sostener las ventas.

“Las cuotas ayudan muchísimo. Es un esfuerzo conjunto entre los bancos y los comerciantes”, sostuvo.

“Trabajar más para estar igual”

Pese al contexto adverso, Denovitzer confirmó que próximamente inaugurará una nueva sucursal de su empresa en Quilmes. Sin embargo, aclaró que no se trata de una expansión vinculada al crecimiento económico.

“La única manera que conozco de hacerle frente a una crisis así es trabajar más para estar igual”, reflexionó.

La frase sintetiza el momento que atraviesa buena parte del comercio quilmeño, golpeado por la caída del consumo, el ajuste económico impulsado por el gobierno de Javier Milei y la pérdida del poder de compra de los vecinos. Mientras tanto, comerciantes y emprendedores esperan que fechas especiales como el Día del Padre permitan aliviar, aunque sea parcialmente, una situación que se vuelve cada vez más difícil de sostener.