
En la Casa Rosada advierten un aumento del descontento ciudadano hacia la dirigencia política y analizan el impacto que podría tener en el proyecto electoral de Javier Milei. También observan con atención el avance de la preocupación por la corrupción y las negociaciones con el PRO.
A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, en sectores del Gobierno nacional crece la preocupación por un fenómeno que consideran persistente: el rechazo de una parte importante de la sociedad hacia la dirigencia política en general.
Según admiten fuentes del oficialismo, las mediciones de opinión pública muestran altos niveles de imagen negativa para la mayoría de los referentes políticos, un escenario que, lejos de modificarse, continúa vigente pese a los cambios registrados en el escenario electoral durante los últimos años.
En la Casa Rosada sostienen que la desconfianza hacia la política sigue siendo una característica estructural del electorado argentino. De acuerdo con el análisis que realizan puertas adentro, ningún dirigente logra superar ampliamente los niveles de aprobación, mientras que las valoraciones negativas continúan siendo elevadas.
La inquietud también está vinculada a una serie de episodios que, según interpretan en el oficialismo, podrían haber debilitado la imagen de renovación con la que La Libertad Avanza llegó al poder. Entre ellos mencionan situaciones que involucraron a dirigentes cercanos al espacio y que derivaron en cuestionamientos públicos y procesos judiciales.
La corrupción gana espacio entre las preocupaciones sociales
Otro de los factores que observan con atención es el crecimiento de la corrupción entre las principales preocupaciones de la ciudadanía.
Un relevamiento realizado por la consultora Casa Tres ubicó a la corrupción como el segundo problema más importante del país detrás de la economía, con un 16% de las menciones. En el oficialismo consideran que el tema comenzó a ganar peso en las encuestas y podría influir en el clima político de los próximos meses.
Asimismo, algunos dirigentes libertarios creen que ciertas prácticas asociadas a la política tradicional, como reuniones partidarias y negociaciones exhibidas públicamente desde ámbitos oficiales, generan incomodidad en una parte del electorado que respaldó a Javier Milei en 2023 precisamente por su discurso contrario a esas dinámicas.
El escenario electoral y las conversaciones con el PRO
Pese a estas señales de alerta, en el entorno presidencial aseguran que Milei mantiene una base de apoyo significativa y consideran difícil la aparición de una nueva figura outsider capaz de disputar ese espacio político.
Dentro de La Libertad Avanza también hacen cuentas de cara a los próximos comicios y evalúan que una oposición fragmentada podría favorecer las aspiraciones del oficialismo para buscar un nuevo mandato presidencial.
En ese contexto, avanzan las conversaciones con el PRO para explorar posibles acuerdos electorales. En las últimas horas se registraron contactos entre dirigentes de ambos espacios con el objetivo de recomponer la relación política y analizar estrategias conjuntas.
Como parte de ese proceso, este jueves la Casa Rosada será sede de una reunión entre referentes libertarios y representantes del partido fundado por Mauricio Macri. Del encuentro participarán Eduardo “Lule” Menem y Diego Santilli por parte del oficialismo, mientras que el PRO estará representado por los diputados Cristian Ritondo y Fernando De Andreis.
La reunión será observada con atención por ambos sectores, ya que podría marcar un nuevo paso en la construcción de una eventual alianza con vistas a las elecciones de 2027.