El gobernador bonaerense Axel Kicillof y la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner se reunieron este miércoles en la residencia de San José 1111, en la Ciudad de Buenos Aires, en un encuentro que duró alrededor de una hora y media y que sirvió como señal política de unidad a semanas de las elecciones del 26 de octubre.

Según trascendió, la reunión fue “positiva” y giró en torno a la situación nacional e internacional, con la mirada puesta en fortalecer al peronismo de cara a los comicios. La foto era esperada y reclamada dentro del oficialismo bonaerense, ya que su demora había alimentado rumores sobre tensiones internas.

En La Plata y en el barrio de Constitución, donde Cristina cumple prisión domiciliaria, se mantenía cautela respecto de la reunión. Sin embargo, dirigentes coincidían en que el gesto era clave para ordenar la interna y enviar un mensaje de cohesión en un momento crítico del país.

La postal llega en medio de una economía golpeada y de crecientes denuncias de corrupción que salpican al gobierno de Javier Milei, cuyo desgaste político y social abre un escenario incierto. Frente a ello, el encuentro entre Kicillof y Cristina busca consolidar un bloque opositor más firme y coordinado.