El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a mostrarse cercano a Cristina Fernández de Kirchner y aseguró que la expresidenta “está presa por causas que fueron absolutamente armadas”. El mandatario bonaerense reveló además que todavía no habló con ella tras el triunfo electoral, pero adelantó que “la voy a ir a visitar”.
En sus declaraciones, Kicillof cuestionó con dureza los recientes vetos del presidente Javier Milei, en particular sobre leyes como la de financiamiento universitario, y señaló que el Gobierno Nacional “demuestra que no escucha nada” al desfinanciar áreas sensibles que no representan un costo fiscal significativo.
El dirigente defendió el modelo de un Estado presente y lo contrastó con la visión del oficialismo libertario. Remarcó que en la provincia de Buenos Aires la salud y la educación pública cumplen un rol determinante, tanto en el interior como en el conurbano. Según indicó, la demanda en hospitales públicos creció un 30% desde la llegada de Milei, en medio de la crisis de la medicina privada.
Respecto a la deuda con el FMI, Axel Kicillof recordó el préstamo tomado durante la gestión de Mauricio Macri, al que calificó como una “tragedia”. En ese marco, insistió en que el organismo internacional “debería sentarse en una mesa a discutir una deuda que a todas luces es impagable”.
Con este posicionamiento, el gobernador bonaerense refuerza su perfil opositor y su vínculo político con la expresidenta Cristina Kirchner.