El Presidente viajará a España después de participar de un encuentro energético en Neuquén. La agenda internacional se desarrollará mientras el oficialismo busca avanzar con sus iniciativas legislativas en Diputados y la oposición mantiene sus cuestionamientos por el DNU 70/2023, la situación económica y la represión durante la marcha universitaria.
El presidente Javier Milei volverá a salir del país este lunes, luego de regresar de una nueva visita a Estados Unidos. Su próximo destino será España, donde participará de actividades vinculadas con el pensamiento liberal y mantendrá encuentros con referentes políticos de la derecha europea.
El viaje se producirá en una semana de fuerte actividad política para el Gobierno, que intentará consolidar sus acuerdos parlamentarios y avanzar con su agenda legislativa. La Cámara de Diputados tiene previsto sesionar el miércoles, en una jornada que será clave para medir el respaldo que conserva La Libertad Avanza entre sus aliados.
La agenda de Milei en Neuquén y Madrid
Antes de viajar a Europa, Milei encabezará el lunes una actividad vinculada con Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, en Neuquén. Luego partirá rumbo a Madrid, donde tiene previsto participar de un foro económico y brindar una conferencia junto al economista español Jesús Huerta de Soto.
La agenda también contempla un encuentro con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Además, existen expectativas por un posible acercamiento con Santiago Abascal, dirigente de Vox.
La visita se enmarca en la estrategia internacional del mandatario, que busca fortalecer sus vínculos con dirigentes y espacios políticos que comparten sus posiciones económicas y su visión sobre el papel del Estado.
El nuevo desplazamiento al exterior se producirá pocas horas después de su regreso de Estados Unidos, en medio de cuestionamientos de la oposición por la frecuencia de sus viajes y las prioridades de la administración nacional.
El Gobierno busca sostener su fuerza en el Congreso
La actividad parlamentaria será uno de los principales desafíos de la Casa Rosada durante los próximos días. Tras la caída de la sesión en la que la oposición pretendía avanzar contra el DNU 70/2023, el oficialismo busca aprovechar el resultado para mantener el decreto vigente y sostener los acuerdos que le permitieron evitar su rechazo.
La oposición no logró reunir el quórum necesario para iniciar el debate en la Cámara baja. Sin embargo, el episodio volvió a mostrar la importancia de las negociaciones con bloques aliados y legisladores que no integran formalmente La Libertad Avanza.
El Gobierno necesita consolidar esos respaldos para impulsar sus proyectos y evitar que las diferencias internas de la oposición se transformen en una mayoría capaz de bloquear sus iniciativas.
En paralelo, la discusión política se desarrolla en un contexto de dificultades económicas, cuestionamientos por el empleo y preocupación por la evolución de los ingresos y el consumo.
La marcha universitaria y las denuncias por el operativo policial
La represión durante la movilización universitaria frente al Congreso se convirtió en otro foco de conflicto para el Ejecutivo. La protesta, que reunió a estudiantes, docentes, autoridades académicas y organizaciones sindicales, reclamó el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario y cuestionó las políticas presupuestarias del Gobierno.
El operativo de seguridad derivó en el uso de gases lacrimógenos, camiones hidrantes y otros elementos antidisturbios. Posteriormente, se presentó una denuncia penal contra funcionarios y fuerzas de seguridad por presuntos delitos de estrago, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La presentación solicita que se investiguen las órdenes impartidas durante el procedimiento y que se preserven las imágenes de las cámaras de seguridad y otros registros que permitan reconstruir los hechos.
El Gobierno, por su parte, deberá afrontar las repercusiones políticas y judiciales de lo ocurrido, mientras distintos sectores reclaman explicaciones sobre el accionar policial.
El peronismo busca reorganizarse de cara a 2027
La interna del peronismo también ocupó un lugar central durante el fin de semana, con distintos actos por el Día de la Lealtad. El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezó una de las principales convocatorias en La Matanza, mientras que Máximo Kirchner participó de una actividad en Chaco.
Pese a las diferencias internas, en los discursos apareció un objetivo compartido: construir una alternativa política frente al Gobierno nacional y disputar el poder en las elecciones presidenciales de 2027.
Kicillof llamó a fortalecer la unidad del espacio y reivindicó la figura de Cristina Fernández de Kirchner. En paralelo, Sergio Massa visitó a la expresidenta y mantuvo conversaciones sobre el escenario político y parlamentario, incluida la discusión en torno a las elecciones primarias.
La reorganización del peronismo se desarrolla en un escenario de tensiones por el liderazgo, las estrategias electorales y la definición de una propuesta común frente a la administración libertaria.
La economía, otro factor de presión
La situación económica continúa condicionando tanto al oficialismo como a la oposición. La evolución del riesgo país, las dificultades de distintos sectores productivos y el deterioro del poder adquisitivo forman parte de las preocupaciones que atraviesan la agenda política.
En ese marco, un informe del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina, vinculado a la CTA, estimó que la salida de divisas desde el inicio de la gestión de Milei alcanzó los 48.000 millones de dólares. El trabajo también advirtió sobre las necesidades de financiamiento que enfrentará el país ante los vencimientos de deuda previstos para 2027.
El Gobierno, en tanto, sostiene que su programa económico apunta a consolidar la estabilidad y recuperar la confianza de los mercados. La discusión sobre los resultados de esa estrategia continuará en el centro del debate político.
La combinación de la agenda internacional de Milei, las negociaciones legislativas, los reclamos universitarios y las tensiones económicas marcará una semana decisiva para la Casa Rosada, que buscará mantener el respaldo parlamentario mientras enfrenta cuestionamientos de distintos sectores políticos y sociales.