Las médicas y médicos residentes de hospitales nacionales están en alerta. Llevan más de dos meses con reclamos, pedidos de reuniones infructuosas y marchas hacia el Ministerio de Salud, sin ningún tipo de respuesta a sus planteos. “Reclamamos, al menos, un aumento salarial del 35% que equivaldría a que nuestros residentes de primer año cobren en mano $ 900 mil pesos”, dice a Tiempo Agostina Fiandrino, residente de tercer año del Hospital Garrahan, en la especialidad Pediatría.
Un residente de primer año cobra, en mano, $ 680 mil cuando el valor de una canasta básica familiar es de $ 820 mil acorde al último informe de INDEC. “Llevan jornadas laborales extenuantes, a veces hasta de 70 horas semanales, aquí hacemos guardias de 12 o 24 horas según la especialidad y estamos muy por debajo de la canasta básica”, asevera.