Enero fue un mes crítico para los empleados del Ministerio de Salud, que comenzó con despidos y cerró aún peor. El gobierno de Javier Milei avanza con su política de ajuste sin contemplaciones, desmantelando áreas esenciales del Estado, incluso aquellas que cumplen funciones clave en la salud pública.

A comienzos de año, el impacto de los recortes se sintió en hospitales como el de Salud Mental Laura Bonaparte, donde despidieron a cientos de trabajadores, y en distintas dependencias del Ministerio de Salud.

En el marco de la discusión sobre la renovación de contratos que vencían el 31 de enero, los trabajadores denunciaron que el 30% del equipo de la Dirección de Vacunas fue despedido. “Se trata de un equipo pequeño, con un impacto enorme: 46 personas para proteger a 46 millones”, explicaron.