El equipo técnico del Fondo auditará el nuevo acuerdo con foco en la falta de cumplimiento de las metas de reservas. El Gobierno de Milei había pedido postergar la revisión.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) desembarca este martes en Buenos Aires con una misión técnica encabezada por Bikas Joshi, en el marco de la primera revisión del nuevo programa firmado en abril. La llegada de los funcionarios se da en un clima de preocupación: el Gobierno de Javier Milei no logró cumplir con la meta clave de acumulación de reservas y eso marcará el tono del informe final del organismo.
El equipo técnico revisará si el país puede acceder al desembolso de US$2.000 millones, aunque todo indica que el cumplimiento de los compromisos asumidos está en duda. Según el acuerdo, el Banco Central debía incrementar sus Reservas Internacionales Netas (RIN) en US$4.400 millones al 13 de junio. Sin embargo, las reservas se mantuvieron muy por debajo de ese nivel: apenas se pasó de US$ -4.900 millones a US$ -500 millones, pero la meta tampoco se alcanzó.
El Gobierno libertario había solicitado postergar la visita (prevista originalmente para el 15 de junio) con la esperanza de ganar tiempo y maquillar los números. La misión fue confirmada por la vocera del FMI, Julie Kozack, quien destacó que el encuentro servirá “para evaluar el avance en los objetivos, las metas del programa y también para discutir los objetivos de la agenda de cara al futuro”.
Aunque Kozack valoró algunas medidas recientes del equipo económico de Milei, como pasos positivos para la “desinflación” y la “acumulación de reservas”, lo cierto es que las metas siguen sin cumplirse y crecen las dudas sobre la sustentabilidad del plan económico. El desembolso de nuevos fondos por parte del FMI está atado al resultado de esta auditoría, y por ahora el panorama no es favorable.
El ministro de Economía, Luis Caputo, apuesta a sostener el relato de orden fiscal y control de la inflación, pero los indicadores reales muestran señales preocupantes. El Fondo ahora debe decidir si aprueba el informe y libera los fondos, o si exige nuevos ajustes para corregir los desvíos del plan.
El regreso del FMI a la Argentina, con condiciones que no se están cumpliendo y metas que se alejan, pone en evidencia los límites de una estrategia que, por ahora, solo parece recaer en más recortes, más deuda y menos resultados concretos para la economía real.